miércoles, 9 de septiembre de 2009

Cabo

Voy a verte por que necesitabas de alguien, no exactamente de mi, eso es seguro.

Pero fui yo el elegido para secar las lagrimas del inico de un dolor diferente y eterno. No sabia que hacer o decir para lograr que te sientas mejor, asi que solo guarde silencio.


Entrada la noche permitiste que mis manos expresaran lo que mis palabras no podian y jugamos a ser consuelo. Al irme, por la mañana, entregue todo lo que tenia por darte: un poco de tabaco, una sonrisa y la promesa de no volver a entrar en tu cama.

Investigando

Llegue tarde a la cita sin quererlo y creias que no iria. Lo que aun no sabes es que siempre cumplo lo que digo. Un buen momento de conversacion animaba la intriga de conocernos mejor.

No habia nervios para traicionar y avanzamos sin la prisa de los que no saben el final...