martes, 16 de diciembre de 2008

Mosqueteros


Al igual que ellos somos tres, ocasional agregado de cualquier cuatro, particulares cada uno de nosotros pero igual forma de matar el stress. Fuimos formados por el hado iniciado en el de nombre Adan, pero olvidamos lo de la manzana, aqui ya no existe el pecado.




Reunidos en aventuras en finales de madrugada, huyendo de mañana con faenas de locura. El dos mil siete campo de duelos, las mas fecundas victorias, con gracias de esgrimistas en posadas donde eramos dueños.




Las oponentes jugaban el juego favorito, al del escondite con numero en la puerta; la muy clasica reunion de copas y por las mañanas a buscar la ropa. Si a estos fieles compañeros dedicados a mas de una labor, quieres encontrar, reunidos estan en cualquier bar.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Cuando uno es maestro, jamas se piensa en desistir o abdicar de sus labores, no importa cuantas veces se equivoquen los estudiantes, uno debe seguir forjando sus mentes y mostrarle el camino resolutivo y opcional que tienen en sus manos. Al igual que los padres con sus hijos. Al igual que los amigos de verdad. Es lo que hizo, hace y hará, que un sistema de engranaje tan delicadamente sobre puesto, trabaje tan bien. Los tres Mosqueteros.