El problema se resolvio con una frase graciosa que pudo romper el hielo. Encontrandonos cerca de donde siempre lo hicimos, te sigo como prometi.
Tu pasado inmediato ya no te hace sentir culpable y mi presente es lo que menos importa.
Una habitacion es lo unico que necesitabamos para evitar el frio. Esta vez, sin licor de mediador, los cigarrillos daban nexo a la conversacion. Intentas dejarlo pero la tentacion, a veces, es muy grande. Tenemos que resumirnos, pues el tiempo no esta de nuestro lado.
Despedida con un beso en la mejilla. El frio humedo, un nuevo recuerdo del mismo tatoo y el camino a casa rodeado de humo, me recuerdan lo unico que vale de verdad: vivir.

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