Aunque tu boca ya tiene dueño, muy seguro estoy que nuestras dos horas valen mas que sus veinticuatro.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Escribo solo para matar las tardes, esta no es la embajada del reproche, ni el vademécum de lo que perdí, no somos siempre nosotros el bueno,no tienen otros la culpa de todo, pues la redencion mata mas que el veneno.
No hay comentarios:
Publicar un comentario