Saliendo de la morada de un compañero llevandome sus llaves, por que asi lo requeria el estado etilico, queria abrir la puerta del recuerdo. Repasaba la terapia grupal de la que acababamos de ser parte. El dilema del no olvido. Con trovador de fondo y memorias del inicio de nuestro particular mundo, no llegabamos a conjugar solucion. Seguiamos omitiendo la amnesia. Al parecer asi sera.Aludo a la mujer que ha estado robandome una horas por semana: esta perdiendo mi interes. No es problematica, neurotica, de escenas o exigente. Somos nada. Necesito conflictos, dificultades que pongan pruebas. Esas cosas que hacen imposible no rememorar al detalle. Hoy, despues de dar varias vueltas, quiero que se cruce un olvido. Si, el mas bello problema conocido, la que ahora dice no tener corazon.
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