jueves, 19 de febrero de 2009

Febrero:14



Presionado por el trabajo todo el dia, correteo al tiempo y trato de ganar segundos de cada minuto para luego desperdiciarlos con la mujer que antes ocupaba mucho en mi. Me busca siempre que no se encuentra.

Exige mucho, como si fueramos los mismos de hace unos años, pero a pesar de todo se lo prometi: siempre estare alli cuando me requiera. Escucho, intento tranquilizarla, ordenar sus ideas, que vea el error en el que esta. Pero se acostumbra pronto a las migajas por evitar la soledad y contra eso no tengo solucion.

Llego tarde al lado de la que hoy me acompaña, no le digo donde estuve; evito arruinarle la noche y me preparo para el largo viaje. Ya en el lugar de destino espero en un Urban bar a que llegue una femina, llamada paciencia, mientras tomo un trago de inconstancia. Me sabe a costumbre con hielo.

Ingreso al lugar de los muertos y dioses, una Huaca, donde espiritus libres por el licor y los psicotropicos saltan por horas mientras sus ojos se van apagando. Solo voy por hacerle compañia, aunque no fuera mucha. Me queda saber que fue distinto a lo que acostumbra, no hubo reclamos o problemas por hoy: fui un buen lienzo para el recuerdo. Amanece sin mediar cambios en el cielo y retornamos a la cuidad, con el sopor del vino sobre su cama, a dormir sin soñar.

No hay comentarios: